Sobre la campaña por el software legal
En plena crisis económica, el gobierno ha sacado una campaña para apoyar el software legal. La piratería es algo bastante extendido en España, y lo es porque es rentable. Intentar cambiar eso ahora, y hacer que las empresas, que están intentando sobrevivir a la crisis, hagan un gasto en algo que no les va a reportar ventajas económicas es, cuanto menos utópico. Lo mismo pasa con los usuarios domésticos, pedirle a alguien que se gaste su dinero, en una época en la que mucha gente está desempleada, o en riesgo de estarlo, en algo en lo que no va a ver un beneficio.
También existe la alternativa de usar software gratuito, pero esto también tiene inconvenientes importantes. Las empresas tendrían que gastar dinero y tiempo (que al fin y al cabo es dinero también) en la migración, y eso suponiendo que encuentren una solución tan funcional como la de pago. En el caso de los usuarios domésticos la situación es parecida. Hacer que un usuario, que a duras penas ha aprendido lo mínimo sobre como funciona una aplicación, este dispuesto a buscar y aprender a usar otro software no es algo que parezca muy realista.
Y es que la piratería es un problema cultural que además, resulta muy rentable. Puedes tener el Windows y el Photoshop (que es lo que “todo el mundo” usa) gratuitamente, en vez de pagar cientos de euros. La gente está acostumbrada a hacerlo. Es más, existe presión social para que piratees: si dices que no usas el Windows, el Office o el Photoshop, te van a mirar raro y vas a tener problemas de compatibilidad cuando te manden archivos que no puedas leer, o haya juegos (también pirateados) a los que no puedas jugar. Y luego está cuando el Estado te fuerza a gastarte un pastón o a piratear. La oficina del defensor del Pueblo ha estado exigiendo el determinado software de pago (que solo funciona sobre un sistema operativo de pago) Y no es raro que en los institutos se exija a los alumnos el uso de aplicaciones especificas, y en muchos casos es el profesor el que te dice que lo piratees, si es que no te explica como hacerlo, o te da una copia pirata. Especialmente sangrante es este último caso, los propios profesores de instituto, que se supone que tienen que educar a sus alumnos para que sean buenos ciudadanos respetuosos con la Ley, son los que incitan a la comisión de delitos (la piratería de software es delito en España).
Y ¿esta situación como se puede remediar? ¿como se pueden dar razones a los usuarios para que dejen de piratear? Pues se me ocurren dos tipos de razones: éticas y practicas. Las razones éticas acerca de que el acto de vulnerar la propiedad intelectual es incorrecto, que las empresas tienen que pagar a los empleados… suenan muy bien, pero pierden mucho peso en cuanto tocan el bolsillo de la gente. Sin una campaña mediática machacona, como la del ahorro energético y la del reciclaje, el mensaje no calará en la población. Además, la piratería beneficia a algunas empresas debido a que les permite tener una cuota de mercado cuasi monopolística ya que se genera una competencia desleal. En cuanto a las razones prácticas, se puede decir que el fin de la piratería incrementará la competencia lo cual pondrá fin a monopolios y los precios bajarán; se puede decir que al obtener el software del fabricante no estarás expuesto a virus y troyanos… pero me da que estás tampoco serán muy efectivas.
No obstante, los fabricantes también pueden tomar medidas punitivas para castigar la piratería, tales como negarles actualizaciones, software extra, mostrar notificaciones molestas, limitar funcionalidades, o incluso, sabotear las aplicaciones. de esta forma empeoraría la experiencia de los usuarios no legales. No obstante, se debe dejar claro al usuario que los problemas vienen por no usar software legal, ya que el usuario puede no relacionar que su ordenador este troyanizado con la falta de actualizaciones. En este caso el software se llevaría una mala imagen del producto, reduciendo así las probabilidades de que adquiera el software de forma legal, lo cual podría desembocar en que el usuario (pirata, pero usuario) opte por usar productos de la competencia. En cualquier caso, estas técnicas solo servirán para convencer a un número limitado de usuarios. En cuanto el problema sea demasiado molesto, aquellos que tengan una mínima idea sobe informática, buscarán en Internet formas de evitar las limitaciones. De hecho, mirando en Internet información sobre las limitaciones impuestas por WGA casi todos los resultados se referían a formas de evitarlas, en vez de mostrar información sobre las limitaciones en si. También esta el problema de que, cuanto más agresivo se es en la detección, más falsos positivos hay y los usuarios legales también se ven afectados.
Observando el ejemplo de Microsoft con su WGA, parece que no haya ningún método eficaz para evitar la piratería. Aunque siempre he pensado que esta empresa se vería bastante perjudicada si la piratería desapareciese ya que tendría que afrontar la competencia de software alternativo como Linux o OpenOffice.
Los fabricantes no son los únicos que pueden tomar medidas, el Estado también puede tomar medidas punitivas y recaudatorias (ahora que hay que aumentar los impuestos) tales como realizar inspecciones (similares a las de Hacienda) a empresas y multar a los que no tengan el software en regla. De hecho, me parece que estas inspecciones ya se realizan, pero se limitan a las licencias del sistema operativo (el cual en bastantes ocasiones viene de forma legal con el equipo) y se ignoran las aplicaciones instaladas, que muchas veces son más caras que el sistema operativo. No obstante, en época de crisis no es muy inteligente tomar medidas que dañen el tejido empresarial del país, aún cuando beneficien a las empresas nacionales de software.










