Ahora los virus también se distribuyen a través de publicidad
El otro día hablaba sobre transacciones seguras y hoy me encuentro con que el malware se está distribuyendo a través de publicidad en webs tan fiables como la del New York Times. El malware accede a través de algún fallo de Internet Explorer o de Firefox, o quizá intenta aprovecharse de la integración con Adobe Reader, o Flash o por otros métodos. Realmente no es nada nuevo, ya pasó algo parecido con la vulnerabilidad WMF en los foros de AMD hace años y también era habitual con antivirus falsos, incluso hable de ello cuando se propagaban a través de la tira cómica de Dilbert.
El caso es que, cuando vemos esto nos preguntamos ¿que puede hacer un usuario normal ante esto? Si un amigo nuestro nos pregunta como protegerse ¿que le vamos a decir? Supongo que la verdad es que no hay forma de protegerse, que nadie esta a salvo. Lo único que se puede hacer es mitigar el problema, reducir las posibilidades de infección. Hacer que el ordenador del vecino sea mucho más apetecible. Muchas políticas de seguridad se basan en esto, pero como es obvio no da una solución global al problema, solo lo retrasa.
En el anterior post sugería la posibilidad de usar sistemas minoritarios como Mac OS X o Linux. Pero el hecho de que tengan una pequeña cuota del mercado o es suficiente protección. Es más, podría dar una sensación de falsa seguridad. Además, si no existe un mercado real de seguridad, habrá menos interés en investigar el panorama actual de amenazas para estos sistemas y es posible que un malware pase totalmente desapercibido durante mucho tiempo, quizá incluso hasta que se reinstale el sistema. Y pasar desapercibido es uno de los principales objetivos de los virus puesto que les permite sobrevivir durante mucho más tiempo.
¿Soluciones? Pues implementar esquemas de seguridad de varias capas. Primero de todo, usar un navegador que aisle las páginas en sandbox como, por ejemplo, hace Chrome. Aunque esto es un problema con plugins que necesitan salirse del sandbox como Flash. Este plugin, instalado en casi todos los navegadores e imprescindible para navegar por algunas páginas, parece que no se lleva bien con el sandbox de los navegadores, quizá porque es capaz de usar aceleración por hardware para reproducir vídeo, o tener acceso a la webcam y al micrófono. Pero un sandbox no es suficiente porque también puede tener fallos de seguridad. De hecho, Flash usa un sandbox y se le usa como vector de infección.
Se pueden tomar más medidas, tales como deshabilitar plugins como Flash, deshabilitar JavaScript, bloquear la publicidad… El problema es que estas medidas mutilan la experiencia de usuario en estos tiempos de AJAX y vídeo embebido. Y bloquear la publicidad tiene como efecto dañar a las páginas quitándolas su fuente de ingresos. Por otra parte, los sistemas que bloquean los plugins suelen tener algún mecanismo para permitirnos no bloquear las páginas que consideremos fiables.
Acabo de mencionar que bloquear la publicidad daña las páginas al retirarles ingresos. Personalmente considero que bloquear publicidad porque si es malo y es romper una especie de contrato no escrito entre editor y lector. Ahora bien, si la publicidad es un vector de de infección, esta debe ser bloqueada preventivamente. Y que los editores se vean perjudicados me parece algo positivo ya que es un incentivo a asumir su parte de responsabilidad. Cuando yo visito una página, confío en el contenido que me proporciona el editor, anuncios incluidos. Si en la página se distribuye malware, es responsabilidad del editor. El editor, por supuesto, confía en que el suministrador de anuncios (Google Adwords, doubleclick, tradedoubler…) le de anuncios seguros. Y es en este último caso donde, en mi opinión, la responsabilidad es mayor, ya que es quién se tiene que encargar de supervisar y dar un mínimo de calidad en sus anuncios. Por cierto, esto no solo es aplicable al malware, ver anuncios que ofenden al usuario como aquellos que tienen el sonido activado por defecto, los que parpadean mucho para atraer nuestra atención… o incluso aquellos que suministren contenido que te resulte ofensivo (mostrar mujeres como si fueran objetos, por ejemplo)
Si somos paranoicos, podemos meter otra capa más de seguridad: navegar desde un PC aparte o, si no sobra el dinero, usar una máquina virtual, de hecho VMWare sacó una appliance para navegar con Ubuntu usando su VMPlayer, todo ello gratuitamente. Este sería un caso de sandboxing extremo ya que abarcaría todo el sistema operativo. Aunque no es algo que este exento de riesgos, ya que también tienen sus fallos de seguridad y existe malware que detecta si está ejecutándose dentro de una máquina virtual.
Por otro lado, todo esto no debe permitirnos descuidar las medidas de seguridad típicas: tener el software con las últimas actualizaciones de seguridad instaladas (sistema operativo, office, navegador, flash, java…), antivirus actualizado, firewall activo… Windows ya trae su propio firewall y actualmente la mayoría de la gente suele conectar a través de un router que proporciona su propio firewall; los antivirus suelen actualizarse automáticamente al igual que el sistema operativo y muchas aplicaciones como Firefox, Java también se autoactualizan o avisan al usuario; pero muchas aplicaciones aún no so hacen, en estos casos puede ser útil usar PSI de Secunia para escanear el sistema en busca de aplicaciones desactualizadas. Y por supuesto no usar software que provenga de fuentes dudosas (P2P, cracks, sitios de warez…)
Por último, si usáis banca online. plantearos usar un LiveCD o un sistema aparte para ello.










